Aprender matemáticas, física y química es muy
difícil, así nos expresamos la mayoría de los estudiantes.
Las matemáticas
suele ser la materia que
más problemas plantea, la más odiada por los
todos. Creo que a ésta forma de pensar, ésta actitud negativa
ante las matemáticas, debería ser cambiada desde edades tempranas, ya que las
matemáticas son algo con lo que nos encontramos durante toda la vida .Para ello
debemos convencer al alumno de que tiene la capacidad para entenderlas,
explicando conceptos con claridad y sencillez y luego una vez fijados esos
conocimientos ir profundizando en los mismos.
Que maestro no le ha tocado un alumno que le pregunte “¿Para qué nos va
a servir esto en la vida real?”.
Nosotros los
alumnos no aprendemos las ciencias exactas, porque no sabemos relacionar los
conocimientos que se nos proporcionan en la escuela (leyes, teoremas, formulas) con los problemas que
se nos presentan en la vida real.
Nosotros los
estudiantes trabajamos mejor asociando ideas,
conceptos, figuras, analizando y buscando entender el origen del por qué de las
cosas.
Las nuevas generaciones deberían ser educadas para que relacionen las matemáticas
en la vida y no solo se vea como una materia que se tiene que estudiar únicamente para aprobar un examen, debe
ser vista como un todo y no como un cúmulo de conocimientos que los alumnos
deben adquirir.
Aprender es pensar, por eso los alumnos deben ser capaces de desarrollar sus propias
herramientas para
obtener la solución de sus problemas y no esperar a que el profesor conteste
sus dudas. La sociedad requiere de personas que además de
conocimientos, tengan desarrolladas sus habilidades y actitudes, que sea autónomo, con la
finalidad de obtener un mejor rendimiento en su trabajo.
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